El diputado Jaume Veray critica la gestión de la peste porcina, la dermatosis nodular y la situación de la pesca catalana, que vive en una “incertidumbre insoportable” sin saber cuántos días podrá salir a faenar
El diputado del Partido Popular (PP) en el Parlament de Cataluña, Jaume Veray, ha acusado al Govern de “vivir completamente desconectado del mundo rural” y el sector primario y asfixiarlo con burocracia, sanciones y abandono, por esa razón, durante su interpelación en el pleno del Parlament, ha pedido al Govern que abandone los discursos vacíos y la ideología “y les deje trabajar”.
Veray ha denunciado casos como la multa de más de 10.000 euros impuesta a un agricultor de Ventalló por anunciar la venta de sus productos en su finca o por reutilizar cajas agrícolas. “Hablan de sostenibilidad y lucha contra el desperdicio alimentario, pero cuando pueden recaudar, no perdonan”, ha criticado.
El diputado catalán ha asegurado que el Govern “ha convertido a agricultores, ganadores y pescadores en atletas de una gymkana burocrática permanente”, con trámites restricciones y obstáculos que les dificultan cada vez más la viabilidad económica del sector. “No es que no les dejen vivir: es que ya ni les dejan sobrevivir”, ha señalado.
La gestión de la crisis de la peste porcina africana y la dermatosis nodular bovina también han sido objeto del discurso de Veray, que ha acusado al Govern de “improvisación, falta de previsión y propaganda”, porque prometieron que “no dejarían a nadie atrás” y la realidad es que muchas explotaciones están al borde del cierre. Y además les ha pedido que “no fabulen” e inventen teorías como la del supuesto camionero que se comió un bocadillo de mortadela en Collserola y que un jabalí se comió los restos, se infectó y por eso ahora hay peste porcina, Collserola está cerrado y 18 municipios más afectados.
En cuanto al sector pesquero, Veray ha denunciado la “incertidumbre insoportable” que sufren los pescadores catalanes, sin conocer todavía los días que podrán salir a faenar. “Los pescadores catalanes solo piden poder salir al mar, trabajar, ganarse la vida y contribuir, no es tan difícil de entender” ha subrayado, al tiempo que criticaba la reducción de cuotas y el incremento de los costes asociados a la actividad, como el combustible. También ha reprochado que aún no se haya renovado el plan de gestión de la gamba de Palamós, “un modelo que funciona” pero que lleva dos años caducado, “los mismos que ustedes están gobernando, la correlación es clara y su menosprecio al sector, también”.
Por último, Veray ha indicado que el sector está “destrozado” y sin “ánimo ni para quejarse”, y eso, lejos de ser tranquilizador, es la situación previa a cerrar.