“El PIA no pita”
27.04.2010 ABC
Antoni Bosch
‘EL Gobierno ha puesto en marcha —como es de sobras conocido— una serie de planes para reactivar la mortecina economía española. Alguno de estos planes tiene por objeto el sector del automóvil español. Ni qué decir tiene que el sector del automóvil en España es uno de los sectores más importantes y que más influyen en el dinamismo de la economía. Este sector es el 6 % del PIB español y crea más de 350.000 empleos directos. Como el Gobierno español, las grandes economías europeas han puesto en marcha planes para reactivar el sector y ahora puede empezar a valorarse cuál ha sido el impacto sobre el sector. Pues bien, mientras que en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Portugal se ha constatado un incremento en las ventas, en España el efecto ha sido el contrario: han retrocedido. Brevemente, analizamos por qué las políticas fiscales a favor del sector han sido eficaces en varios de los países citados, y no lo han sido en España. La respuesta es clara: los países que han dado ayudas directas al comprador han visto que el sector se reactivaba, los que no lo han hecho así no han tenido los mismos resultados. El Plan Integral para la Automoción (PIA) puesto en marcha en Enero de 2009 no ha sido eficaz en España. La patronal ANFAC criticó que el plan perdía gas pues no existían ayudas directas a la demanda y dio en el clavo. De los cinco grandes mercados de la U.E. el que más desciende es el español. La razón está en que no se ha incentivado directamente al comprador de coches, sino que se han utilizado otras vías que no han tenido un resultado a corto plazo. En cambio, los países citados han subvencionado directamente al comprador, pagándole una cantidad —2.500 Euros en Alemania por ejemplo— por el coche usado. La diferencia en la estrategia resulta evidente, y los pésimos resultados de España, son tristemente lógicos. Los países europeos han optado por incentivar al comprador de coches, consumidor final, y en España hemos optado por otro tipo de ayudas al sector. En Europa ha funcionado pues los compradores han pensado: «Ahora es el momento de comprar, porque estos miles de euros que me benefician, dentro de unos meses seguramente no los subvencionarán y quizás entonces deba o quiera cambiarme el coche, luego compro ahora». El aumento en la compra se traduce en beneficio no sólo para el fabricante, sino también de la industria auxiliar, y de los concesionarios, y por supuesto para el Estado que cobra un suculento I.V.A. Una vez más, el Gobierno ha sacado un suspenso en eficacia.



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