‘Usos y abusos lingüísticos

09.07.2009 ABC

'Alberto Fernández

‘La debilidad política de Jordi Hereu está pasando factura a Barcelona y,

sobre todo, a los barceloneses. El alcalde pacta sin criterio las medidas que

afectan a la gestión municipal y ahora se decanta por el más puro estilo

nacionalista discriminatorio para sacar adelante el Reglamento de usos

lingüísticos del Ayuntamiento de Barcelona. Ha sucumbido a los ímpetus radicales

lingüísticos de CiU, a la vez que satisface a ERC, para generar problemas donde

no los hay. Con el reglamento propuesto por Xavier Trías, Hereu pretende excluir

el castellano del ámbito público de la ciudad, bajo el pretexto de potenciar el

catalán. Se trata de un nuevo paso hacia una Barcelona nacionalista a la que nos

resistimos quienes apostamos firmemente por la libertad y el reconocimiento del

bilingüismo. El grupo municipal popular ya ha presentado una propuesta

alternativa para garantizar los derechos constitucionalmente reconocidos, para

que los ciudadanos puedan ser atendidos por la administración en la lengua

oficial que elijan. La propuesta popular también defiende que los padres puedan

escoger la lengua con la que quieren educar a sus hijos.

Hereu imita al president José Montilla, que acaba de aprobar con el apoyo de CiU

la Ley de Educación de Cataluña, con la que se blinda la inmersión lingüística

en favor del catalán y en detrimento del castellano. El intento de extender las

políticas nacionalistas excluyentes al Ayuntamiento de Barcelona perjudica

gravemente la imagen de ciudad abierta y plural de la que siempre ha gozado la

capital catalana. El alcalde Hereu tiene en sus manos la herramienta que le

hemos proporcionado para evitar que el sectarismo también domine el ámbito

municipal. No vamos a permitir que se llame política lingüística a la exclusión

del castellano y al soterramiento de la cooficialidad de las dos lenguas que

conviven sin problemas en la vida ciudadana. Más que un reglamento de uso

lingüístico, la propuesta del equipo de gobierno municipal es un abuso

condescendiente con el nacionalismo, una vuelta de tuerca más en la capital

española con mayor vocación internacional y que siempre se ha mostrado como

ejemplo de acogida sin imposiciones lingüísticas. Hereu no debería cometer el

error de Montilla de dejarse abrazar por los nacionalistas como remedio a la

falta de apoyos políticos para sacar adelante sus medidas de gestión. Hasta

ahora se ha relegado el uso del castellano en el ámbito municipal a las multas y

a los impuestos, porque a la hora de recaudar sí se respeta la cooficialidad

lingüística. El alcalde tiene la oportunidad de aceptar la alternativa que

defiende el PP, con una propuesta lingüística basada en la libertad y el

reconocimiento del bilingüismo. Generar la controversia lingüística en Barcelona

no es más que añadir problemas inexistentes.

PPC TV