“Los millonarios ingresos de Hereu”
16.04.2009 ABC
Alberto Fernández
‘A pesar de la crisis económica que estamos padeciendo, las arcas del Ayuntamiento no paran de recaudar dinero de los barceloneses a base de impuestos, tasas y multas. El gobierno municipal ingresó durante el año 2008, un 61,6% más en multas y un 30,1% en tasas. Mientras el Consistorio se ve obligado a moderar los incrementos fiscales de los impuestos municipales, por situarse al máximo permitido por la ley, aprovecha para utilizar tasas como la grúa, zonas azules y verdes de aparcamiento, entre otras para aumentar la recaudación municipal. Este hecho demuestra que las arcas municipales compensan con multas y tasas la pérdida de ingresos municipales por la crisis y el déficit de financiación de Barcelona. Mientras no llegan las aportaciones previstas de la Carta Municipal, Barcelona se sufraga a la carta de Hereu: multas a tope, impuestos al máximo y tasas sin lÃmite. Hereu sin duda alguna, ha puesto las multas al servicio de la recaudación municipal, pasando de 65,3 millones de euros previstos en los presupuestos a 105,6€ recaudados finalmente, un 61,6 % por encima de lo esperado. Lo mismo ocurre con las tasas, mientras el Consistorio tenÃa que ingresar 276 millones de euros, finalmente ha ingresado un 30,1% más que suponen 359 millones de euros. Eso sÃ, mientras el alcalde Hereu no para de ingresar dinero con las grúas y los parquÃmetros, los barceloneses siguen situando la circulación y la falta de transporte público como uno de los principales problemas de Barcelona, tal y como muestran las encuestas de los Servicios municipales. A pesar de que el Consistorio en el año 2008 ha sufrido una disminución de su liquidez en un 38%, continúa funcionando con una voracidad recaudadora con las multas y las tasas. El gobierno municipal recauda sin fin, pero lamentablemente también sigue gastando sin freno, demostrando que se rige bajo el lema del «todo por la pasta». Es necesario un nuevo modelo de gobierno municipal que invierta en las personas y los barrios, dejando atrás la vorágine recaudadora que han situado a Barcelona como la ciudad más cara para vivir de España. Los barceloneses quieren mejores servicios; más oferta laboral; una Ley de la Dependencia; más plazas de guarderÃa y una educación de calidad, tanto en catalán como en castellano; más guardia urbana y Mossos para garantizar la seguridad; y un control de la inmigración para frenar la entrada de ilegales; asà como mejorar las infraestructuras y la financiación de Estado y Generalitat. Esta es la verdadera Barcelona de todas las personas y no la Barcelona de anuncio que pretende vender el Ayuntamiento en sus campañas publicitarias.



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